jueves, 18 de junio de 2020

Una playa desnuda



Él coloca un pájaro sobre la mesa 
y cierra los postigos.

Se peina, sus cabellos en sus manos 
son más dulces que un pájaro.

Ella predice el porvenir. Y mi tarea es verificarlo.

El corazón herido, el alma dolorida, las manos lastimadas, 
los cabellos blancos, los prisioneros, 
el agua entera está sobre mí 
como una playa desnuda.

Paul Éluard
Répétitions, 1922

Continuaba mirando




Había en él algo de desarraigado, como si no perteneciera a ninguna ciudad, como si no tuviese una calle, una pared, una pulgada de terreno de los que se pudiese decir que eran su casa. Y era como si llevase constantemente consigo todo lo que sabía, del mismo modo que se lleva una bandera; con algo de cruel, de solitario, de altanero. «Como si atravesase una racha de mala suerte que esperaba que se acabase pronto, sin importarle un ápice la manera de salir de ella.» decían. Su rostro sombrío, impregnado de una calma desdeñosa, continuaba mirando…

William Faulkner
Luz de agosto
Ed. Alfaguara, 2010
Trad. Pedro Leucona

Fot. Sampsa Sarparanta
Time is long when waiting

miércoles, 17 de junio de 2020

El idiota


Dejado, abandonado de todos y de sí mismo, va el idiota. No se encamina hacia nada; la línea recta le es desconocida, y, pues que no va propiamente a ninguna parte, no tiene camino. Anda siempre dando vueltas; su moverse es un girar. Cuando quieto mueve casi imperceptiblemente la cabeza, lo hace en redondo también, y no en ese movimiento pendular de abajo arriba, en que cae la cabeza del hombre que no está haciendo nada, que alza la cabeza y la baja como atraído por una doble, contraria gravitación. El idiota debe obedecer sólo a una atracción que no se ejerce ni desde arriba ni desde abajo. Va rondando, bailando alrededor de algo, de un centro que, a veces, parece a punto de tocar, quedándose entonces inmovilizado, pasmado, con la cabeza más redonda que nunca, vuelta hacia el cielo, como si recibiera una lluvia que solamente a él le cae. (…)

Serían de dibujar estos pasos del idiota entre la multitud enlaberintada. Y esa su danza, que parece merodeo a un lado y a otro de los que caminan serios sabiendo muy bien adónde van y conociendo lo que les mueve. (…) Puesto que en el idiota, tan privado de dirección, sólo la sonrisa la tiene y se abre dirigida hacia algo, despertada, atraída como le sucede al viviente en ese instante privilegiado en que coinciden amor y libertad. Suele llamársele, claro, bobería, y, a veces, idiotez, pura idiotez. Ha de ser verdad.

El idiota
María Zambrano

domingo, 14 de junio de 2020

De los replanteos



De los replanteos

Y de los replanteos
y recontradicciones
y reconsentimiento sin o con sentimiento cansado
y de los repropósitos
y de los reademanes y rediálogos idénticamente bostezables
y del revés y del derecho
y de las vueltas y revueltas y las marañas y recámaras y
remembranzas y remembranas de pegajosísimos labios
y de lo insípido y lo sípido de lo remucho a lo repoco y
lo remenos
recansado de los recodos y repliegues y recovecos y refrotes
de lo remanoseado y relamido hasta en sus más recónditos reductos
repletamente cansado de tanto retanteo y remasaje
y treta terca en tetas
y recomienzo erecto
y reconcubitedio
y reconcubicórneo sin remedio
y tara van en ansia de alta resonancia
y rato apenas nato ya árido tardo graso dromedario
y poro loco
y parco espasmo enano
y monstruo torvo sorbo del malogo y de lo pornodrástico
cansado hasta el estrabismo mismo de los huesos
de tanto error errante
y queja quena
y desatino tísico
y ufano urbano bípedo hidéfalo
escombro caminante
por vicio y sino y tipo y libido y oficio
recansadísimo
de tanta estanca remetáfora de la náusea
y de la revirgísima inocencia
y de los instintos perversitos
y de las ideitas reputitas
y de las ideonas reputonas
y de los reflujos y resacas de las resecas circunstancias
desde qué mares padres
y lunares mareas de resonancias huecas
y madres playas cálidas de hastío de alas calmas
sempiternísimamente archicansado
en todos los sentidos y contrasentidos de lo instintivo
o sensitivo tibio
o remeditativo o remetafísico y reartístico típico
y de los intimísimos remimos y recaricias de la lengua
y de sus regastados páramos vocablos y reconjugaciones y recópulas
y sus remuertas reglas y necrópolis de reputrefactas palabras
simplemente cansado del cansancio
del harto tenso extenso entrenamiento
al engusanamiento
y al silencio.

Oliverio Girondo

Fot. Mario Giacomelli

domingo, 17 de mayo de 2020

La seguridad y el peligro

El nuevo mantra de los ayatollah de la salud pública es "la falsa sensación de seguridad".
Se refieren a esa sensación que nos puede invadir cuando salimos a la calle e incluso llegamos a cruzarnos con alguien y, sorprendidos, vemos que no pasa nada. Es más, al día siguiente, tampoco.

Nada dicen de la falsa sensación de peligro frente a una enfermedad que, si eres menor de 65 años, tienes menos probabilidades de morir por su causa que la media de "muertes accidentales" con la que convivimos cada día. Ya saben: hay tiestos en las terrazas que alguna vez caen justo en el momento en que pudiéramos estar debajo.

Sí, si tienes más de 65 años y tienes algunas patologías normales a esa edad, y mucho más si eres mayor de 80, preocúpate. Preocúpate de todos modos, añadiría.

Acerca del riesgo real que representa el COVID-19, una vez ya se tienen millones de casos para poder hacer un estudio estadístico con una muestra "suficiente" (como diría el entrañable Dr. Simón), David Spiegelhalter (estadístico especializado en la gestión de riesgos, profesor en Cambridge) ha publicado un interesante estudio: How much ‘normal’ risk does Covid represent? en la página del Winton Centre for Risk and Evidence Communication, University of Cambridge.

Da pena observar que los primeros en levantarse contra la política suicida del confinamiento y sus fases derivadas sean los Cayetanos y Cayetanas del barrio de Salamanca.

Mientras tanto, las colas para recoger bolsas con comida van creciendo y proliferando, la clase media de empleados y autónomos se va destruyendo y los jóvenes cada día tienen un porvenir laboral, con todo lo que ello implica en cuanto a realización personal y emancipación, más oscuro.

No olvidemos que esas colas, esa destrucción de clase media y ese oscuro porvenir se deben a la política de confinamiento y cierre de país que se ha seguido. Ya llegará el día en que tocará hacernos creer que ha sido por nuestro bien.

En las UCI están más anchos, eso sí.

domingo, 10 de mayo de 2020

Estudios

Mientras los expertos discuten hasta el infinito acerca de si para cambiar de fase de confinamiento hay que tener 1,5 o, por el contrario, 1,6 camas UCI disponibles para 10.000 habitantes, hay otros estudios que no se hacen y que, creo, serían clarificadores de cara a la etapa de vuelta a la actividad productiva, comercial, lúdica y todo lo demás.
Pasadas ya bastantes semanas de confinamiento, creo que sería muy práctico y útil un estudio que entiendo sería relativamente fácil de hacer.
Se trataría de estudiar al grupo "empleados de supermercado". Es un grupo amplio en número, variado en edad y que responde bastante fielmente al perfil de lo que sería la población activa, en general, de este país.
Este grupo de personas se ha pasado el confinamiento por el forro (no voluntariamente, todo hay que decirlo) y ha seguido llevando una actividad sustancialmente idéntica a la que llevaba antes de que esta plaga (¿mediática?) asolara este país. Y ha seguido haciendo sustancialmente lo mismo protegidos exclusivamente por unas sencillas medidas de seguridad (mascarillas y guantes) mientras seguían trabajando en lo que podría pensarse (según la propaganda oficial) que es uno de los peores escenarios posibles: un lugar interior con constante flujo de población en movimiento.
Pues bien... ¿Qué porcentaje ha contraído la enfermedad? ¿Qué características ha tenido la enfermedad en ellos? ¿Leve? ¿Moderada? ¿Grave? ¿Cuántos han fallecido? Y, por favor, que no se utilicen números absolutos, que son muy chillones, mejor porcentajes.
En el súper al que suelo ir, uno de tamaño medio, no he apreciado grandes cambios en el personal, las mismas personas de siempre en las cajas, las mismas caras conocidas de siempre y tampoco se han oído comentarios sobre si tal o cual había caído en combate. Tampoco es que me pase la vida en el súper, eso también es verdad. Por eso pienso que sería importante y revelador un estudio de esas características. 
No sé por qué, pero creo que a más de un experto y comunicador se le caería la cara de vergüenza después de haber sembrado el pánico de la manera que lo ha hecho.

domingo, 3 de mayo de 2020

Nudos


"Ciertas personas tienen indiscutiblemente una notable capacidad de tener a los demás bien atados con nudos.
Hay quienes destacan en hacer nudos y quienes destacan en dejarse enredar.
Con frecuencia, ni el que ata ni el atado saben cómo sucede esto o no tienen conciencia de que ya está sucediendo.
Impresiona constatar hasta qué punto les resulta difícil a las partes en juego ver lo que pasa.
No olvidemos que el hecho de no ver que existe un nudo forma parte del nudo".


NUDO 8

Juan sufre
al pensar
que Juana cree que él la hace sufrir
porque (él) sufre
al pensar
que (ella) piensa que (él) la está haciendo sufrir
al hacerla sentirse culpable
de hacer sufrir
porque (ella) piensa
que (él) la hace sufrir
porque (él) sufre
al pensar que (ella) piensa que (él) la hace sufrir
por el hecho de que…

da capo sine fine

R. D. Laing
Nudos, la trama de los sentimientos.
Ed. Marbot, 2008

Imagen: nudo gordiano



La desescalada

Bueno... después de una escalada que no ha tenido ningún sentido y más que dudosa eficacia práctica, toca desescalar. Y, por lo que veo, quien va a dirigirla seguirá la pauta del sostenella y no enmendalla.
Van a decirnos de qué hora a qué hora podemos salir, a cuánta distancia de nuestro domicilio podemos alejarnos, con cuántas personas podremos salir, la distancia (en centímetros) que deberemos guardar de separación en la calle con quien convivimos juntos en un domicilio, las prendas que deberemos ponernos y dónde, en fin... la lista de instrucciones es interminable y del todo incompatible con la idea de una sociedad de ciudadanos libres.
La amenaza por incumplimiento reside en multas astronómicas que todo el mundo sabe que no se pagarán. Para eso mejor el modelo israelí, de multas de 20 y 50 euros a tocateja.
Hablando de modelos, les dejo un enlace a un artículo del pasado 28 de abril en el The New York Times acerca de la experiencia sueca. En inglés.

Volviendo a estas tierras, sigue pasmándome la docilidad con la que se acepta el atropello a nuestra libertad que estamos viviendo.

Y los aspectos bizarros que me irritan:

Me molesta profundamente el aplauso de las 20.00. Los sanitarios cumplen con su trabajo como lo hacen los basureros, los encargados del mantenimiento de alcantarillas o los mineros. Todas esas profesiones conllevan aspectos desagradables. No son héroes, son trabajadores a los que se les paga un salario por su trabajo. Respeto, todo el del mundo. Veneración, por mi parte al menos, ninguna.

Me molestan las escenas en hospitales cuando se da a un paciente de alta y aparece todo un pasillo de gente enfundada en trajes estrafalarios aplaudiendo. Que atiendan su trabajo en lugar de mostrar ese infantilismo bobalicón.

Y volviendo al sector sanitario, no hay que olvidar que todo este tinglado del confinamiento se ha montado para no colapsar el sistema sanitario, que parece que es algo que no se tiene en cuenta y que se confunde con la "lucha" (¿qué lucha?) contra el virus. No... el confinamiento no nos protege del virus, protege al sistema sanitario del colapso.
Y ahora resulta que las UCI están al 70%, hay camas vacías en hospitales, se desmonta, fasto mediante, el IFEMA y nada... la cosa va para largo, nos hablan de que nos irán dejando salir por fases, por provincias y todo dirigido desde un mando único ubicado en la ala oeste del Palacio de la Moncloa. Porque claro ¿qué sabrá un alcalde sobre las particularidades de su municipio frente al saber omnímodo de un funcionario de Madrid? Es ese Estado que ya que le resulta imposible igualar por arriba, iguala por abajo. Ese Estado que no se fía de quien quiere actuar diferente, que elogia la "rica diversidad" del país en los discursos para luego pasarnos a todos por el mismo rasero.

Me molesta, hasta el infinito, que esta señora sonría.


Es la ministra responsable de trabajo y empleo en este país. 
El despacho es muy cuqui, y amplio... pero las medidas que ha adoptado para mitigar el suicidio del confinamiento, de momento, son propaganda. Los ertes no se cobran, las ayudas no llegan y todo son solo promesas.

Y lo que más me molesta es que papá estado me trate no como a un menor de edad normal, sino como a un menor de edad especialmente incapaz.
Ya fui menor de edad y ya tuve papá y mamá que me decían lo que podía y no podía hacer y yo ya decía en su momento que sí, sí, sí, y finalmente hacía lo que, dentro de unos límites, me daba la gana y si me pillaban, mala suerte. Y en esas seguimos, a mi provecta edad, haciendo travesuras y saltándome las normas que papá estado, en su delirio, me impone.

Mención aparte merece lo que empieza a verse en China: reconocimiento facial en masa, control de temperatura en masa, sensores por todas partes... Esto pinta muy mal. Pero mucho. Da pánico ver a un par de policías frente a unas pantallas controlando un flujo incesante de personas a la entrada de un aeropuerto. Ver cómo el software de esas pantallas encuadran, uno a uno, los rostros de los que van pasando, apareciendo un número, en ese caso correspondiente a la temperatura, en la parte superior de cada encuadre. No resulta difícil imaginar que ese software puede flexibilizarse para controlar otros aspectos que no sean la temperatura.



No hay que olvidar que, a instancias de la OMS, fue el modelo chino el que se ha seguido para enfrentarse a esta pandemia. Aun me pregunto por qué fue así, supongo que por carencia absoluta de un plan alternativo.

Y, francamente, creo que China no es un modelo a seguir. Que se queden ellos con su partido único, su capitalismo salvaje de estado, su sociedad de esclavos y sus oligarcas millonarios.

En cuanto a la OMS, en un ejercicio de cinismo sin límite, ahora dice que ve "con buenos ojos" el modelo sueco y que nunca impuso el confinamiento como instrumento para combatir la pandemia. Morro no les falta.

Un último dato, para acabar:

Según la Sociedad Española de Epidemiología, el tabaquismo causó en España, en 2.016, más de 56.000 muertes, en su mayoría cáncer de pulmón (unos 20.000 casos) y EPOC -Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica- (unos 30.000 casos).

El coronavirus lleva 25.000, no es por desmerecer, pero bueno...

Yo he llegado a la conclusión de que el coronavirus, su éxito, reside en que ha sido una enfermedad mediática.
Del mismo modo que existen escritores mediáticos, o sea, escritores mediocres pero que aparecen insistentemente en los medios lo que les proporciona visibilidad y ventas de sus libros, en esta sociedad enferma de selfies y likes, existen enfermedades mediáticas, gripes chungas que consiguen cargarse la economía y el modus vivendi de media humanidad.




miércoles, 29 de abril de 2020

Cuando el absurdo no tiene fin

A ver...

Seguro que con un poco de esfuerzo puede llegar a imaginarse que su salario mensual es de 4.710 euros... Supongamos que recibe una carta del departamento de recursos humanos (siempre me ha gustado ese nombre) en la que se le informa que están estudiando rebajarle el suerdo a 4.690 euros, pero al final sí lo bajan, pero se quedan en 4.707... 

¿Cambiará su estilo de vida con la rebaja de 3 euros?

O supongamos que tengo una cuenta con 47.100 euros.
Recibo una nota del banco que me dice que me bloquean 212 euros por el motivo x.
Al final, resulta que el cargo es de 24 euros, va, seamos exagerados, pongamos 30 euros.

¿Sentiré mi economía amenazada?

¿Me pondré histérico buscando un refugio seguro para los 47.070 euros restantes?

O supongamos que peso, normalmente, 47.100 kilos y que he pasado unos malos días y al pesarme, veo que estoy en 46.900, si bien al cabo de unos días ya estoy en 47.070 y ahí me quedo durante semanas.

¿Pensaré que mi salud ha estado en grave peligro por desnutrición? Y si lo pienso, ¿no dirá cualquiera que soy un exagerado?.

Pues son los números del coronavirus
47.100.000 habitantes en España
212.000 casos
24.200 fallecidos.

Sí, cada uno de ellos tiene hijos, hermanos, amigos, familia, etc. y lo siento.

Pero, por mucho que sea una tragedia cada caso individual, no es motivo para cargarse la vida de los 46.900.000 restantes.

La lista de medidas absurdas que se han decretado por la cara no tiene fin. Una pareja puede dormir en la misma cama, pero si va en coche y la pillan los dos sentados delante, multa.

Ahora, oh gracias a Dios, nos dejarán salir, pero no podremos ir más allá de nuestra provincia. ¿Y si vivimos en el pueblo que linda con otra provincia? Evidentemente, siguiendo la lógica de este Gobierno de descerebrados, podré ir 100 kilómetros a la derecha y ni 100 metros a la izquierda.

Y este verano será aterrador, ya me veo las patrullas en las playas, multando a uno que ha puesto la toalla a 180 cm de la vecina, en lugar de los 200 cm decretados.

Y ahora que si mascarilla sí, que si mascarilla no. Que si guantes sí, que si guantes no. Que si dos metros entre personas o será metro y medio, o dos metros veinte, vete a saber. Que puedo ser un reponedor de supermercado y cruzarme con 500 personas al día, pero no puedo ir a ver a mi madre que vive en la calle de abajo.

Por favor... ¿Donde está el sentido común? ¿Dónde está la responsabilidad individual? ¿Dónde está nuestra libertad de hacer con nuestra vida lo que buenamente queramos sin fastidiar al prójimo? No quiero que el Gobierno me diga a dónde puedo ir y a dónde no, con quién puedo andar y con quién no, si tengo que llevar una prenda o no?

Que informen todo lo que quieran, mejor si cuentan cosas de manera clara, didáctica y no alarmista. Y si uno quiere salir con un traje de buzo y las botellas de oxígeno para ir al súper, no seré yo quien le diga nada, pero que me dejen a mí llevar una vida normal y sin histeria colectiva, que no me lo prohíban todo, que no se metan en mi cotidianidad de la manera que lo hacen.

Esa peste que pone en peligro a la humanidad es una peste de mierda que en uno de los países que ha golpeado con más intensidad, el nuestro, ha cosechado un resultado ridículo del 0.05% de bajas.

Puede que sea algo más que una gripe chunga, pero poco más, la verdad. Y a los números me remito.

Y cuidado, que esto va para largo... hay unos veinte niños, veinte, que parece que les ha dolido la tripita y no saben muy bien el motivo.

De los veinte, los hay que han dado positivo en covid-19 (padecen la enfermedad), otros a los que les han detectado anticuerpos (ya la han pasado) y un tercer grupo que ni lo uno ni lo otro.

Vamos... el escenario perfecto para que empiecen a lucirse los expertos.

domingo, 26 de abril de 2020

La fe y el papanatismo científico

La fe es la creencia, seguridad o confianza en una persona, opinión o doctrina que se manifiesta por encima de la necesidad de poseer una evidencia que la demuestre.

El papanatas es la persona excesivamente crédula que experimenta fe más allá de lo razonable. Se caracteriza por una ausencia total de espíritu crítico frente a lo que se le dice.

El método científico se basa en cinco pasos:
-Observación de lo que queremos estudiar y comprender
-Hipótesis: se formula una idea que pueda explicar lo observado
-Experimentación: se lleva la hipótesis al campo experimental para comprobarla o refutarla.
-Teoría: es la explicación de una hipótesis comprobada
-Conclusiones: se extraen de la teoría formulada.

La comunidad científica, frente al caso coronavirus, no ha pasado del primer paso. Algún atrevido ya ha formulado hipótesis, ninguna de las cuales, de momento, ha resistido a la fase de experimentación que, por desgracia, vivimos en tiempo real.

La hipótesis que más éxito ha tenido es la de que el confinamiento frenaría la expansión de la enfermedad.

No voy a insistir en el coste que significa seguir esta hipótesis. Creo que es más que evidente.

Sí voy a cuestionar su validez. Se supone que si se sigue el confinamiento los casos se frenan y si no se sigue los casos crecen exponencialmente.

España. Estado que ha aplicado un confinamiento más estricto en toda la UE.




 Suecia. Estado que no ha impuesto el confinamiento. Caso único en su área cultural y geográfica.


Me parece que, de ser cierta la efectividad de la hipótesis confinativa, los gráficos entre los dos países deberían mostrar más diferencias de las que muestran.

Los "expertos" dicen que el periodo de incubación del virus es de 5 a 8 días, si bien se han dado casos aislados de periodos que van desde 1 a 24 días, pero quedémonos con el dato central de los 5 a 8 días...

Cabe deducir que, una vez decretado el confinamiento, a los 8 días, la curva de casos experimentaría un parón en su crecimiento. 8 días sin gente en la calle propagando el virus debería tener algún resultado. Veamos:


Ups! Creo que los científicos que observan, ya en ese punto, deberían cuestionarse algunas cosas.

La observación... seguramente ahí reside el fallo o carencia inicial que precipita toda una serie de decisiones basadas en algo que no se ha observado detenidamente.

Con una simple tabla excel que registrara, por un lado, los nuevos casos y, por otro, los fallecidos diarios y unas cuantas columnas que podrían ser las siguientes:

Positivo en coronavirus vía test (sí / no)
Síntomas compatibles con coronavirus sin test (sí / no)
Edad
Patologías previas, tipo
Vive en domicilio particular / residencia comunitaria
Ha visitado un hospital o residencia en los últimos 15 días (sí / no)
Fumador (sí / no)
Ocupación
Servicio esencial (sí / no)

Se podrían poner muchos más, claro está, pero con esas 9 columnas se podrían sacar ya algunas conclusiones que permitirían formular alguna hipótesis y descartar otras.

Pero los datos en bruto no se facilitan. El Ministerio de Sanidad ha cambiado 5 veces de método para contar muertos.

Sabemos que hay aproximadamente un 16% de los casos registrados que son de personal sanitario, pero nada se nos dice de cuál ha sido su evolución. Y sería útil saberlo para conocer la incidencia de la enfermedad en el colectivo "adultos sanos".

Tampoco hay una distribución detallada por edades. Se nos dice que hay "muchos" casos entre "nuestros mayores", eufemismo asqueroso que se refiere a los ancianos de más de 70 años.
Hubo datos al principio, pero pronto han desaparecido.
El último dato al que he tenido acceso corresponde al 22 de marzo, con 28.500 casos registrados:
0-9 años 0.45%
10-19 años 0.77%
20-29 años 4.50%
30-39 años 7.74%
40-49 años (sin datos)
50-59 años 10.97%
60-69 años (sin datos)
70-79 años 10.98%
80 y más años 10.59%

Siendo datos oficiales facilitados por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias Ministerio de Sanidad (el cuartel general del inefable Dr. Simón) cabe destacar lo siguiente:
No cuadran ni con cola.
Me explico: Supongamos que a la franja de edad de 60 a 69 años le atribuimos un porcentaje igual a la franja inmediata superior e inmediata inferior, puesto que son prácticamente idénticas, o sea, alrededor del 10.97% 
De ser así, resultaría que a la franja de 40 a 49 años le correspondería algo más del 56%... ????

Bueno... si el objeto de observación y análisis son unos datos que no son fiables, todo lo posterior no sirve de nada.

Y con esos mimbres se construye el cesto del discurso oficial.
El Sr. Sánchez sale semanalmente con cara compungida para animarnos a vencer juntos esta batalla.
El Sr. Iglesias sale por los medios para regalarnos una homilía en la que pide perdón a los niños y las niñas.
El Sr. Casado se muestra crispado e impotente frente a un espejo en un cuarto de baño.
El Sr. Torra todo lo fía a un cretino con título de médico llamado Oriol Mitjà.
Y así vamos.
Ayer recibí un cuadro de instrucciones de cara al desconfinamiento que puede aplicarse a todo lo que nos queda por delante.


Podría seguir hurgando en la herida, pero ya me he cansado, por hoy.

Ah, sí... un apunte más relativo al papanatismo científico...
Llevo años y años oyendo el mantra del agujero de ozono y de lo culpabilísimos que son los gases de aires acondicionados y neveras y hasta lacas para señoras y caballeros... bueno... a ver... Miren esto:



El agujero de ozono se ha cubierto en menos de un mes y nadie sabe porqué... y los científicos se declaran "sorprendidos".

Científicos... al final va a resultar que su opinión vale lo mismo que la del Sr. Trump que recomienda un gin tonic de lejía a ser posible con cigarrillo, porque resulta que a los científicos también les ha "sorprendido" el bajísimo porcentaje de fumadores que hay entre los positivos de coronavirus...

Saludos.