martes, 21 de junio de 2016

La victoria del silencio

René Magritte, La Victoria

Basta un año de meditación perseverante, o incluso medio, para percatarse de que se puede vivir de otra forma. La meditación nos con-centra, nos devuelve a casa, nos enseña a convivir con nuestro ser, agrieta la estructura de nuestra personalidad hasta que, de tanto meditar, la grieta se ensancha y la vieja personalidad se rompe y, como una flor, comienza a nacer una nueva. Meditar es asistir a este fascinante y tremendo proceso de muerte y renacimiento.

Sinopsis de "Biografía del silencio" de Pablo d'Ors, Siruela


Mélanie Laurent - Fin