martes, 7 de junio de 2016

Después las cosas se complican


Ya podía sucederme lo que fuera; era feliz de saber que esta mujer existía en el mundo, feliz de beber su voz y respirar su proximidad. Que se convirtiera en madre, amada o diosa, no importaba, con tal de que existiera, con tal de que mi camino condujera cerca del suyo.

Hermann Hesse
Demian
Ed. Alianza, 2011
Trad. Genoveva Dieterich

Fot. Leonard Campbell Taylor

Música. Ólafur ArnaldsErla's Waltz