jueves, 4 de febrero de 2016

Vasos comunicantes

b-lackdante

Es cosa de arañarse y romperse la cabeza considerar lo poco que valemos unos para otros. ¡Ay de mí! Nadie me dará el amor, la alegría, el goce de las felicidades que no siento dentro de mí. Y aunque yo tuviera el alma llena de la más dulces sensaciones, no sabría hacer dichoso a quien en la suya careciese de todo.

Johann Wolfgang von Goethe, Las penas del joven Werther