sábado, 13 de febrero de 2016

Solo/a



Solo
con mi esqueleto,
mi sombra,
mis arterias,

como un sapo en su cueva,
asomado al verano,
entre miles de insectos
que saltan,
retroceden,


se atropellan,
fallecen;
en una delirante
actividad sin rumbo,


inútil,
arbitraria,
febril,
idéntica a la fiebre
que sufren las ciudades.


Solo,
con la ventana
abierta a las estrellas,
entre árboles y muebles 
que ignoran mi existencia,


sin deseos de irme,
ni ganas de quedarme
a vivir otras noches,
aquí,


o en otra parte,
con el mismo esqueleto,
y las mismas arterias,


como un sapo en su cueva
circundado de insectos

Oliverio Girondo 


Fotografías de Kai Ziehl