miércoles, 23 de diciembre de 2015

El viaje

Masao Yamamoto

Ahora mismo, ahí fuera, hay alguien buscándote. A ti. Aunque todavía no lo sepa. Porque sobra mucha cama; porque hace frío en invierno; porque tiene que haber alguien en el mundo al que le guste, como a ti, tanto tanto tanto tanto tanto Bruce Springsteen. Encender el mechero. Cantar desafinando.

“-Ha estado aquí antes una chica preguntando por ti.

-¿Emmmm? ¿Una chica? ¿Seguro? ¿Aquí? ¿En el trabajo? ¿A mí?

-Sí coño.

-¿Y qué quería?

-Tu teléfono.

-¿cómo-cómo-cómo-cómo-cómo? ¿Para qué? ¿Y se lo has dado?

-Es que era tan...

-¿Tan qué? ¿Tan qué? Me cago en la puta, no me puedo creer que le hayas dado mi teléfono a una desconocida. ¿Y si es una psicópata? ¿Y si quiere matarme? O peor. ¿Por qué coño le has dado mi teléfono? Porque era tan...¿Tan qué, Ramón?

-Bonita.

-¿Y por eso le has dado mi teléfono?

-Verás, entró, por la puerta y se puso una sonrisa y me dijo, oye, oye, ¿tú sabes un chico que trabaja aquí que es, así de alto y que nunca se ríe, con el pelo moreno, con los ojos muy negros, de mirar muy lejos, un chico que...bla bla y bla? Y yo le dije, tal. Y ella me dijo, ese. Y yo le dije, sí, ¿por qué? Y ella me dijo: porque es muy guapo.

-Tu puta madre Ramón. ¿Como le has dado mi teléfono a esa tía?

-Y sacó un papelito del bolso, coño y, me puso por delante un bolígrafo para que le apuntara tu número allí. Y lo pidió por favor. Con aquella sonrisa. Y además le brillaban los ojos, mira Paco, yo, no sé decir que no cuando me, cuando me...Total, que me vio muy apurado y entonces me dijo que es que le gustas. Y que te va a llamar.

-¿Que me va a llamar?

-Sí coño, ¿si no para qué quiere el teléfono?

-Que mal rollo. ¿Y de qué me conoce? Eso es que me ha estado espiando. Eso no es normal ¿no Ramón? Digo yo. No sé. Pues nada, cuando me llame le digo que no.

-¿Que no a qué? Si no sabes lo que quiere.

-Que soy muy guapo, coño, Paco, que soy muy guapo, ¿qué va a querer? Destrozarme la vida. Me cago en la mierda.

-Lo más seguro es que te invite a café. Tú le dices que sí, y si intenta matarte le dices que no te interesa. Y ya está.

-¿Y te ha dicho su nombre?

-Nop.

-Esta no te la perdono. Te va a cambiar el turno un guardia. De verdad que no me lo puedo...¿Ringggggg-ringggggggg? ¿Ringgggg-ringggggg? ¿Qué hago Ramón? ¿Lo cojo? Dime algo hijoputa. No lo cojo. Ya está. Solucionado. Joder. No para. ¿Qué hago Ramón?
...¿Sí? ¿Quién es?

-Yo”.

Historiadero