viernes, 21 de septiembre de 2018

Expectativas


Pensé que encontraría trabajo en una gasolinera poniendo a los coches aceite y gasolina. Pero la verdad es que no me importaba qué clase de trabajo fuera con tal de que nadie me conociera y yo no conociera a nadie. Lo que haría sería hacerme pasar por sordomudo y así no tendría que hablar. Si querían decirme algo, tendrían que escribirlo en un papelito y enseñármelo. Al final se hartarían y ya no tendría que hablar el resto de mi vida. Pensarían que era un pobre hombre y me dejarían en paz. Yo les llenaría los depósitos de gasolina, ellos me pagarían, y con el dinero me construiría una cabaña en algún sitio y pasaría allí el resto de mi vida. La levantaría cerca del bosque, pero no entre los árboles, porque quería ver el sol todo el tiempo. Me haría la comida, y luego, si me daba la gana de casarme, conocería a una chica guapísima que sería también sordomuda y nos casaríamos. Vendría a vivir a la cabaña conmigo y si quería decirme algo tendría que escribirlo como todo el mundo. Si llegábamos a tener hijos, los esconderíamos en alguna parte. Compraríamos un montón de libros y les enseñaríamos a leer y escribir nosotros solos.

J. D. Salinger
El guardián entre el centeno
Ed. Alianza, 2010
Trad. Carmen Criado

Fot. Fan Ho

sábado, 15 de septiembre de 2018

Una y otra vez


Sus dolores no serán pocos, ya que su corazón es orgulloso y duro, y esas personas tienen que sufrir mucho, equivocarse infinidad de veces, cometer innumerables injusticias, pecar una y otra vez.

Hermann Hesse
Siddharta

Fot. Jerome Liebling
Mother, Baby’s Hand, Mexico, 1974

domingo, 9 de septiembre de 2018

Regreso



Ahora estoy de regreso.

Llevé lo que la ola, para romperse, lleva:
-sal, espuma y estruendo-,
y toqué con mis manos una criatura viva:
el silencio.

Heme aquí suspirando
como el que ama, y se acuerda, y está lejos.

lunes, 13 de agosto de 2018

Atrapado


Hay mucho libro como para quedarse atrapado en una página.

Fot. Lev Borodulin

Una forma orgullosa de llorar


Entonces ella empezó a llorar, mirándole fijamente y dejando que las lágrimas corriesen por sus mejillas, sin tocarlas, como si no quisiese reconocer que estaban allí. Era una forma orgullosa de llorar, pensó Sachs, a la vez una revelación de congoja y una negativa a someterse a ella, y la respetó por dominarse tan bien. Mientras las ignorase, mientras no se las secara, esas lágrimas no la humillarían. 

Paul Auster
Leviatán
Ed. Anagrama 1992
Trad. Maribel de Juan

Fot. Ladislav Postupa

domingo, 12 de agosto de 2018

Encuentro


Muy a menudo un lector encuentra en un libro lo que quería encontrar, confirmando sensaciones, razonamientos, deseos. A veces no encuentra nada. Pocas veces se genera la mezcla suficiente entre lo deseado e inesperado para que se produzca un encuentro. Pero cuando se produce, algo cambia para siempre.

Neige Sinno
Lectores entre líneas
Ed. Aldus, 2011

Fot. Pierre
Une certaine idée de la féminité

A medias


Nos damos cuenta de que no sabemos el papel, buscamos un espejo, querríamos despintarnos, renunciar a toda simulación, y ser sinceros. Pero en alguna parte queda aún sobre nosotros un resto de disfraz que olvidamos. Una huella de exageración permanece en nuestras cejas, no nos damos cuenta de que las comisuras de nuestros labios están replegadas. Y vamos y venimos así, burlones, y siendo nosotros mismos a medias, ni seres reales ni actores.

Rainer Maria Rilke
Los apuntes de Malte Laurids Brigge
Ed. Alianza, 2010
Trad. Francisco Ayala

Pint. Igor Samsonov
A family

lunes, 6 de agosto de 2018

Pero


Buscaba la soledad y tal vez el absoluto. Pero envidiaba el mundo.

Ed. Tusquets, 2009
Trad. Juana Bignozzi

Fot. Natalia Vodianova by Steven Meisel

Aunque tú no lo sepas


Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos.

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.

Aunque tú no lo sepas


lunes, 30 de julio de 2018

Tarde


De pronto se dio cuenta
de que todo había ocurrido
demasiado pronto
y ya era
demasiado tarde.


domingo, 29 de julio de 2018

Un templo en un desierto


Habiendo visto muy poco, vivido muy poco, pero habiendo ya sentido mucho, había acumulado y retenido en mí las suficientes formas distintas, los suficientes pensamientos y sentimientos diversos como para construir una existencia silenciosa por fuera, violenta y rugiente por dentro, en resumen, llena de bellezas plásticas y morales —o al menos yo las consideraba así—. Aquella existencia que solo puedo comparar a un templo en un desierto, la poblé con toda clase de cosas y todo tipo de gentes, hechos que había captado al aire, tomados también de lo que había leído en los libros. Y mi imaginación hacía el resto. Desde luego, aquello a veces resultaba incoherente y quimérico. Le faltaba armonía, la fuerza creadora de la realidad, pero yo me divertía enormemente. Y no tardé en desarrollar en mí, cada día más, mediante un entrenamiento continuo, gracias a una especie de curioso automatismo cerebral, tal potencia de ideación, un frenesí de evocación tan extraordinario, que mis sueños tomaban, por así decir, una consistencia corporal, una tangibilidad orgánica, en la que mis sentidos se creaban la ilusión perfecta de estar ejercitándose, de exaltarse más que con las realidades.

Octave Mirbeau
Memoria de Georges el amargado
Ed. Impedimenta, 2009
Trad. Luis Maria Todó

Fot. Melissa Shook